sábado, 21 de junio de 2008

Chocolate Jesus

No estábamos ocultos tras nuestros trajes mimetizados en los que limpiábamos las navajas ni el betún estaba tan caro que no limpiaramos nuestras botas, pese a los rumores que corrían como gacelas en celo. Kust , con un traje típico de su pueblo, que le permitía pasar inadvertido en las fiestas de moros y cristianos en cualquier lugar del mundo, estaba bailando claqué por las esquinas del acuartelamiento. Torrentini se encontraba hablando con el subteniente Carstoni diciéndole seriamente que la cultura de los pueblos se medía por el respeto que se les tiene a los guardabosques y a las secretarias de hacienda. Yo me encontraba haciendo las 500 flexiones de rigor por no haber cantado como correspondía el himno al bucanero. Todo era bucólico , incluso me parecía oir coros angelicos por doquier, pero eso fue al llegar a las 100 flexiones justo antes de perder el conocimiento-si es que lo tuve alguna vez-. A partir de esa noche a Kust, que como no aprobaba los exámenes le hacían repetir remplazo, se le conoció en los medio ambientes mimetas como Chocolate Jesus, incluso Tom Waits le dedicó una canción.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuando lei tu nota pensé antes que nada en Paquito el Chocolatero. QUé hermosos recuerdos nos traen sus melodías, en fechas COMO ESTA tan entrañables y MÍTICAS.
¿Cuándo antes España había ganado a Italia en fútbol, en una competición más o menos oficial?

Pero ya veo que no hablas del Chocolatero Paco, si no de Chus, el más antihéroe de todos.
Y, puestos a hablar, ¿nadie habla de Buda Vainille, por ejemplo?